🌪 «Éxito» vs Paz
94 – Es necesario encontrar el centro.
Namaskaram. 🙏🏽
Tu compañía es bienvenida, hermano. 🙏🏽
Llegas en un momento de sosiego.
La mañana se ha detenido… la casa calla… el reloj avanza sigiloso… sólo una gotera tardía en el lavaplatos marca el pulso… el sillón me abraza en su regazo… los muebles me acompañan reverentes… todo es quietud… es el ojo del huracán que ruge afuera… estoy… Soy… 🕉
En este estado de contemplación tecleo lento para no romper el encanto, para no separarme de lo demás. Es una danza armoniosa entre la acción y la quietud.
Desde esta meditación en movimiento intento el asunto que te quiero plantear hoy: ¿Soy o Existo?
Pueden parecer lo mismo, pero son opuestos, al menos desde la etimología.
Existir es estar afuera, es decir, enajenado, fuera de mi particular esencia.
Estoy afuera cuando me desconecto de mí mismo y me muevo de acuerdo con un «software» ajeno que determina mis motivaciones y acciones, como cuando me engancho con la idea que tiene el mundo sobre el éxito.
Curiosamente, éxito significa salida. Fíjate, qué correspondencia. 😉
¿Y cuál es mi «éxito» personal? Esta es la pregunta pertinente para cada quien, y su respuesta debe ser la guía definitiva.
Es necesario entrar en el ojo del huracán que nos rodea, nos atrapa y nos hace girar a la velocidad de sus vientos vertiginosos. En medio de él hay quietud, paz, serenidad. En su centro no hay riesgo de ser despedazado, arrojado contra la destrucción.
Estás leyendo esta carta mía, que te envío con cierta regularidad, y tanto tú como yo tenemos potestad para determinar cómo ha de ser ella, cómo debemos guiarla, según la tormenta exterior que exige afán y angustia por logros numéricos y monetarios, o según la quietud de nuestros corazones, que se acompasan cuando se encuentran en estas letras.
¿Deben estas cartas descuidar el sentir sincero de la vida y enfocarse en técnicas y trucos que consigan más lectores adocenados y apresurados que la lean y pasen a la siguiente? ¿Deben buscar en la IA estrategias «exitosas»?
¿O deben ser honestas, fieles a sí mismas, a la vida de quien osa mostrar su realidad, para que quienes se queden a leerlas lo hagan porque resuenan con el silencio que ellas sugieren?
Esto es importante, para mí y para todos, aunque la mayoría ni siquiera se lo planteen, agotados como están tratando de aferrarse a algo en medio del huracán que los zarandea con violencia.
De cuando en cuando me detengo y reviso lo andado. No tengo afán por llegar a ningún lado. Sé que mi única certeza puede ocurrir en cualquier momento y lugar, y cualquiera es tan bueno como otro.
Y debo volver a revisar porque la fuerza centrífuga nos impulsa poco a poco hacia la corriente del huracán, y cuando siento nuevamente su agitación recuerdo que debo volver al centro, donde están la quietud y la paz.
Y también debo recordar que los cantos de las sirenas modernas pregonan que es posible encontrar la paz y la felicidad corriendo muy rápido detrás de la liebre (sea cual sea ésta cada vez o para cada quien), pero aunque haya cambiado el canto, el despeñadero es el mismo.
Por esto valoro inmensamente tu compañía, porque sé que es especial, que vale muchísimo más que la atención secuestrada que puede detenerse un segundo a mirar otro escaparate.
Hace unos días le decía a un amigo que cada lectura de mis cartas cuenta por centenares de lecturas de otras cartas, porque recibe una atención cualificada, de una persona que atiende a inquietudes diferentes de su ánimo, de un alma que está tratando de recordar y por eso se detiene ante estas frases sin mucha calidad y cuyo principal valor, si no el único, es que las escribe con honestidad otro buscador. Espero hacerme entender.
Hoy hemos compartido un momento especial, de quietud y reflexión calmada, sobre la necesidad de regresar al centro para que el huracán externo no nos destroce.
Como siempre, agradezco inmensamente tu compañía, la caricia de tu lectura, tu obsequio de un pedacito de tu vida. GRACIAS. 🙏🏽
Te escribiré la semana próxima. Conversemos más. ✍
Namasté. 🙏🏽
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Me ha llegado la energía con la que escribiste esta carta, Kírpalson. Y te agradezco que lo hicieras de esta manera, pues se ha sentido como una mano suavemente apoyada en mi hombro, diciendo "vuelve, vuelve".
Gracias. 🙏
Interesante reflexión, en unos tiempos en los que parece que para existir hay que trabajar —y no poco— por proyectar una imagen hacia el exterior. Gracias! 🙏